Leslie no terminaba de acomodarse en la escuela collete era demasiada tímida como para hacerse de conocidos tan rápidos. Por la misma razón se perdía dentro de la escuela y mas aun se aburría andando por allí sola observando a todas las que parecían ya tener su grupo formado.
Por suerte antes cuando iba camino a Collete noto que un pueblo estaba en las cercanías y curiosamente recordó el camino, claro no tan bien como ella creía ya que de todas formas se perdió un par de veces pero a fin de cuentas llego sin ayuda.
Sus padres le dijeron que semanalmente le estarían enviando dinero por si llegaba a necesitarlo y claro que lo necesitaba. La pequeña acompañada de su peluche se puso a recorrer tiendas donde vendían telas e hilos cuales dejaron muy satisfecha por la suavidad, textura y colores que estas tenían pero no podía decidir cuales comprar o cuanto comprar, algunas eran muy cortas y mas hermosas que otras pero claro que eran el doble de costosas.
Realmente no estaba segura de que hacer, le hablaba y preguntaba a su conejo que debía hacer quien obviamente no pudo responder las interrogativas de la menor de ojos purpuras.