No había pasado mucho tiempo desde que llegó, quizá unas horas tan solo, poco importaba ahora pues había encontrado su cuarto y ahora paseaba por el colegio; tras ver un poco cómo era aquella institución Fianna volvió para dirigirse a su habitación después de bastante tiempo paseando por ahí.
Caminaba sonriente cuando vió a una chica parada en el pasillo, parecía perdida por lo que se acercó a ella para ver qué le pasaba.
- Esto... hola! - Dijo saludándola desde su espalda, vió que tenía una maleta por lo que dedujo que no había encontrado su habitación.
- ¿No has encontrado la habitación aún? Puedo ayudarte con eso si quieres. - Comentó ofreciéndose para ayudar a aquella muchacha que, no sabía porqué, tenía orejas de conejo, cosa que le pareció muy curiosa y adorable.