Había escuchado la voz de una muchacha desde el cuarto de baño del profesorado. Extrañada, pensando que sólo se trataría de una alumna con alguna consulta, sacó la cabeza del baño y se quedó mirando a la chica.
Qué haces agachada? Preguntó alzando una ceja medio burlona.
Se puso la toalla de manos sobre el hombro, cruzándose de brazos tan alta como era.