-No me ofendo tranquila, en antiguos colegios en los que he estado si que han llegado a burlarse de mí así que noto cuando alguien me está hablando de forma despectiva y cuando no así que tranquila que no me ofendo.-
Le dijo sonriente y mirando hacia arriba se acarció una de sus peludas orejitas.
-Pues no se... la verdad nacía con ellas y los médicos nunca consiguieron sacar una teoría lógica de por qué nací así. je aunque yo pienso que mi madre le puso los cuernos a mi padre con algún dios de los conejitos y salí así jeje.-
Bormeó y se dio la vuelta levantándose la falda sin pudor alguno mostrando ademas de su ropa interior su colita peluda.
-También tengo colita ves?. a que es graciosa! a mí me recuerda a un pon-pon.-