De una hora era bueno escaparse el primer dia de clases, de obvio, mirar la cuidad de fondo era mejor que la aburrida escuela, mas por el resto, que le convenia que por ella. Su bufanda solo se ondeaba con el viento aunque la bella imagen no le impidio olvidar el dichoso sonido del hambre, quedando frente al tipico Cafe de la cuidad, sin mas que entro, casi echando la puerta abajo, con un aire frio y amenazador, aunque su estatura dejaba mucho que decir, intentaria no meter la pata como siempre